La transformación es más que una promesa, es una elección que haces todos los días
La transformación no pasa de un día para el otro: se construye con proyectos, desafíos y aprendizaje constante. En Santex dedicamos 9000 horas a upskilling y vivimos un Hackathon que nos hizo crecer como equipo.
Para sobrevivir, las organizaciones deben seguir mejorando y sumando capacidades. Esta es la idea detrás del Santex Hackathon: un espacio donde nuestros equipos pueden descubrir herramientas nuevas y prepararse para un futuro tan incierto como emocionante.
Estamos reescribiendo las reglas del juego.
La IA y el big data llegaron para sacudir el tablero y todavía estamos esperando que caigan las fichas. Pero la realidad es que no podemos esperar más.
Frente a tanta incertidumbre, tenemos que actuar ahora, redefinir nuestro negocio y capacitar a nuestros colaboradores.
La transformación es un camino largo y hay que tener paciencia. Pero cada proyecto, capacitación y herramienta puede acercarnos al objetivo. Y volvernos mejores y más resilientes.
El camino que recorrimos este año
En Santex, siempre estamos aprendiendo y mejorando cómo hacemos las cosas.
Y sabemos que la tecnología no es nada por sí sola. Necesita que la creatividad humana la ponga en movimiento y destape su potencial.
Sin embargo, para que esto suceda, la tecnología tiene que ser entendible y accesible para todos. Así más personas pueden imaginar más maneras de aprovecharla.
Por eso, este año, dedicamos más de 9 mil horas a capacitaciones de IA, datos y herramientas digitales. Porque para nosotros, el aprendizaje es una forma de vida.
El futuro puede ser incierto. Pero si seguimos aprendiendo —y ayudándonos entre nosotros— podremos seguir adelante.
Y hasta divertirnos en el camino.
Poniendo a prueba el aprendizaje: el Santex Hackathon
Hace unas semanas, el 75% de nuestra empresa se reunió para explorar el potencial de la IA.
Nos dividimos en 35 equipos para idear, prototipar y presentar soluciones completamente novedosas.
Cada aplicación o plataforma aprovechó la IA a su manera. Se vieron propuestas para empresas de logística, agricultura y desarrollo. Y hasta una app para reservar canchas de paddle.
De esto se trata el Hackathon: es un taller donde cada equipo puede dar rienda suelta a su imaginación. Pero siempre con un norte concreto y tangible.
Todas las soluciones fueron pensadas para usuarios reales en el mundo real. Es decir, son verdaderamente útiles. Porque en Santex, siempre queremos brindar valor a nuestros clientes y a la sociedad en la que vivimos.
Además de tantear los límites de la IA, el Hackathon también sirvió para expandir nuestras habilidades humanas. Nuestros colaboradores pusieron en práctica tanto su conocimiento profesional como su agilidad, flexibilidad y trabajo en equipo.
Porque estas son las capacidades que vamos a necesitar en el futuro.
Los desafíos que se vienen
Santex está creciendo en América Latina y en todo el mundo.
Cada vez trabajamos con más clientes en más países. Hace poco, inauguramos una nueva base de operaciones en México, y estamos más activos que nunca en todo el continente.
Pero si queremos seguir creciendo, tenemos que seguir aprendiendo a través de capacitaciones o eventos como el Hackathon.
Porque el aprendizaje continuo es lo que nos permite innovar.
Detrás de nuestros proyectos más exitosos, hay muchas horas de testeo, iteraciones, errores y revisiones. Y es gracias a este proceso que surge la magia.
Pienso en SAM, nuestro asistente de IA y embajador virtual en el sitio web de Santex. O en la plataforma Impact Score, que permite que los desarrolladores puedan medir, en tiempo real, el impacto y la simplicidad de su código.
O pienso, también, en todo lo que estamos logrando con Santex Lab, sentándonos junto a nuestros clientes para explorar, lanzar y escalar soluciones con IA.
Así estamos reescribiendo las reglas del juego: probando nuevas ideas, cometiendo errores, aprendiendo continuamente y reinventando nuestro negocio.
Porque la transformación está siempre en marcha.
Siempre aprendiendo,
Walter



